Soñar con niño

El niño es esa parte de ti que es tierna y que todavía está aprendiendo a ser. Ver este sueño es notar que tienes algo muy valioso y vulnerable que necesita que lo mires con cuidado para que no se pierda en el ruido de lo demás.

Esa parte de tu vida es un impulso que todavía es frágil. Si sientes que ese proyecto o ese sentimiento es pequeño, el sueño te muestra que podrías descuidarlo si no le prestas la atención que merece. Tú tienes la fuerza para amparar esa inocencia y darle el espacio que necesita para crecer.

El descuido de un perder a un niño te muestra el remordimiento de haber dejado escapar algo que era tierno.

La aparición de un encontrar un niño te señala que un impulso nuevo acaba de entrar en tu vida.

La posibilidad de ser niño te permite moverte con menos carga en tu interior.

El afecto que sientes al cargar un niño te ayuda a sostener con firmeza tu parte más sensible.

La franqueza que te trae una cara de niño te anuncia noticias que te darán alegría.

El sentido de protección que te da llevar de la mano a un niño te ayuda a guiar tus inicios con seguridad.

El encuentro con niños indígenas te sugiere que un nuevo camino viene de lo más esencial.

El reconocimiento de tus límites aparece cuando ves a un niño que pide ayuda.

La apertura que sientes al hablar con niños te permite tender un puente con quien te rodea.

La espera de un proyecto que madura se refleja en un niño embarazado.

La alegría de ver tres niños recién nacidos te muestra que la vida tiene nuevos brotes de esperanza.

La interrupción de un plan te la muestra el dolor de un niño abortado.

El peso de los sacrificios de niños te señala una renuncia que te genera pesadumbre.

El olvido que te produce ver niños muertos te señala una etapa que ya no tiene vida.

La calma que sientes al consolar a un niño que llora te permite atender tus propias penas.

El desahogo que te da un niño haciendo pipí te libera de tensiones que te agobiaban.

La fragilidad de un niño herido te advierte sobre una debilidad que requiere tu cuidado.

La disciplina que surge al regañar a un niño te señala una lección que aún tienes pendiente.

El miedo a perder el control se siente al perseguir a un niño.

El alivio que te trae un niño vomitando es la expulsión de lo que te estaba lastimando.

Te falta un apoyo que te urge encontrar cuando ves el desamparo de un orfanato.

La dependencia absoluta de un bebé te recuerda que hay partes de ti que no pueden valerse solas.

El susto que te provoca un niño que se cae te avisa de un tropiezo inesperado.

Al cuidar de un niño, te amparas en la capacidad de sostener lo que nace.

La ruptura de la pertenencia que trae un niño que roba te advierte sobre una ganancia que no es tuya.

La falta de sustento de un niño hambriento te señala una carencia que te está desgastando.

El quebranto que te genera un niño enfermo te advierte sobre una debilidad en tu entorno más íntimo.

El desapego de despedirte de un niño te indica que una etapa de tu vida está llegando a su fin.

La zozobra de los niños en peligro te señala una amenaza que te quita la tranquilidad.

La trampa que se esconde en un niño poseído te advierte sobre una perversidad que busca dañarte.

La falta de libertad de los niños amarrados te muestra una situación de encierro que te asfixia.

La trampa que se oculta en un niño demonio te advierte sobre una perversidad que busca dañarte.

El aprendizaje que conlleva enseñar a niños te pone ante una prueba de tu propia conducta.

La exigencia que traen los niños escolares te señala un deber que requiere tu atención.

La inocencia que sientes como un nene te trae un desasosiego que nace de la fragilidad.

La fricción de pelear con un niño te muestra un conflicto menor que te quita la paz.

El malestar de un niño atragantado te advierte sobre una carga que no puedes digerir.

El afecto de besar a un niño te devuelve la ternura que necesitas para tu propio sosiego.

El desamparo de un niño abandonado te señala una necesidad de ayuda que has dejado de lado.

El amparo que te brinda un niño ángel te devuelve la tranquilidad que necesitabas.

La confusión que provocan los niños drogados te advierte sobre un desorden en tus planes.

El ánimo que recuperas al abrazar a un niño te devuelve la frescura de espíritu.

La acechanza de un cocodrilo que se come a un niño te señala un peligro que acecha tu inocencia.

La incomodidad de los niños sucios te advierte sobre un descuido en tu apariencia o en tus asuntos.

El amparo que sientes al ayudar a un niño te devuelve la sensación de que puedes controlar el rumbo.

Sientes el afecto de un niño de brazos y eso te ayuda a sostener tu parte más sensible.

Sueltas la pesadumbre que llevas dentro cuando ves a un niño haciendo caca.

La urgencia de ayuda que traen los niños mendigos te señala una falta de apoyo que te ronda la cabeza.

La ruptura de la pertenencia en la venta de niños te advierte sobre un golpe inesperado en lo que posees.

El dolor de un niño maltratado te muestra una parte de tu vida que está sufriendo un daño.

El atropello de un niño te advierte sobre un percance que frena tus pasos actuales.

El sentimiento de ternura que te despiertan los chiquitos te devuelve el sosiego que necesitas.

El cierre de un ciclo que supone que un niño se muere te marca un cambio de piel definitivo.

La desatención que sientes al ver a un niño perdido te señala un descuido en tus proyectos.

A través de un niño hecho caca, logras desahogarte y soltar lo que te agobiaba.

La presencia de una niña te trae una noticia de franqueza que te sorprende.

La fuerza de un niño hombre o de un niño varón te indica que lo que estás empezando a cuidar ya se está afirmando.

Dar a luz un niño es el gesto de abrir camino a una idea que ya está lista para salir.

El recogimiento que trae enterrar a un niño te señala que una etapa ha terminado para dar paso a lo nuevo.

La sensación de ligereza de un niño volando te indica que te has desprendido de lo que te pesaba.

El impulso que te da un muchacho te señala que tienes fuerzas nuevas para tus proyectos.

Rescatar a un niño te da el alivio de haber defendido aquello que es valioso para ti.

Te enfrentas a una limitación al ver a un niño discapacitado, lo que te obliga a buscar nuevas formas de avanzar.

La responsabilidad de tener niños te pone ante un compromiso nuevo con algo que te es inocente.

La ligereza de ánimo que recuperas al jugar con niños te devuelve la calma que necesitabas.

El final de un ciclo que traen los niños asesinados te marca una transformación que ya no tiene vuelta atrás.

Diego Alegre

Diego AlegreIntérprete interpreta tus sueños

Mira, el agobio de la semana se cuela en los sueños antes que cualquier otra cosa. Un tren que se va o alguien que no contesta, eso es presión con disfraz. Lo valioso de un sueño así es que te enseña lo que te ronda la cabeza sin que tengas que admitirlo en voz alta. Cuando lo ves claro, el peso empieza a aflojar. Así de simple.

Total   corazones tocados
Hoy   sueños interpretados

¿Han interpretado mi sueño?

Todos los sueños en la página de inicio

Cuenta tu sueño y recibe su interpretación

Antes de enviar tu sueño, asegúrate de estar en la página que más se le parece. Escribe tu sueño en un solo mensaje. El sistema borra automáticamente las partes siguientes.