La herida es el quebranto que te deja una marca sensible en lo que haces y en lo que eres. Un golpe recibido te expone y te quita la calma de sentirte entero.
Esa vulnerabilidad puede ser un desgaste que te deja sin fuerzas para lo cotidiano. Tú tienes la capacidad de reconocer el daño para que no se vuelva una carga constante. Una herida es un agravio que te toca por dentro.
Tu habilidad para actuar y ayudar a los demás se ve frenada por una herida abierta en la mano, ya sea en la izquierda, en la derecha, en las palmas de las manos o por una herida grande en la mano. Este daño te quita la destreza que necesitas para tus labores.
Lesiones te muestran que tu trabajo se ve interrumpido por un quebranto.
El camino que recorres se vuelve lento y torpe ante una herida abierta en el pie, en la pierna, en el tobillo, en la planta del pie, en el talón o en el dedo del pie. Te cuesta avanzar con la firmeza de siempre.
Sanar una herida te trae el alivio de sentir que el dolor está quedando atrás.
Sientes que te falta el apoyo necesario para cumplir con tus deberes cuando aparece una herida en el brazo, ya sea en el antebrazo, en el codo, en el brazo izquierdo o en el derecho. Este quebranto te deja con la sensación de que no puedes sostener tus responsabilidades.
Un dolor que nace de lo que sientes por los demás te golpea cuando hay una herida en el pecho o en el seno. Ese agravio te deja el corazón desprotegido.
Tu temple se siente disperso ante heridas grandes o heridas en todo el cuerpo. El sueño refleja un estado de flaqueza donde la integridad de tu ser parece estar bajo ataque.
La tranquilidad de tu hogar y de tu propio sustento se tambalea con una herida en la barriga, en el abdomen o en el estómago. Te pesa lo que sucede en tu entorno más íntimo.
La honra y la franqueza se ven empañadas por una herida abierta en la cara o heridas en la cara. Este sueño sugiere que te sientes expuesto de una manera que afecta tu imagen ante los demás.
La pesadumbre se vuelve más difícil de llevar con llagas o una herida que sangra. Ese daño que sigue manando te impide cerrar el capítulo.
Raspones en el cuerpo son molestias que pasan rápido y no llegan a inquietarte.
Hacerte una herida te pone frente a un daño que tú mismo provocas.
Cortes y cortaduras te hablan de un trato que se ha terminado o de un descuido que te ha causado un daño.
Un disgusto se vuelve algo más profundo y sordo cuando aparece una herida con gusanos o una herida infectada. Sientes que algo te está dañando desde dentro de forma silenciosa.
Herida de bala es un golpe repentino que viene de un enemigo y te deja un agravio inesperado.
Herida de otra persona te hace notar un daño que no te pertenece, pero que ves con claridad.
Cicatrices te recuerdan que aquello que te dolió ya pasó, aunque la marca permanezca como testimonio de lo que viviste.
Rasguños son solo pequeñas molestias que no llegan a cambiar tu estado de ánimo.
Heridas en el brazo te muestran que tu capacidad para producir y trabajar se ve mermada.
Ampollas te hablan de la fatiga que te produce el esfuerzo diario.
Para su significado más general: Soñar con un cuerpo
Sueño sobre un corte profundo en el abdomen y no estar preocupado porque voy con mi pareja
Mi Querido/a,
Tu sueño es el estrés, la exploración y un placer. El sueño indica que necesitas unas vacaciones y escapar de las tensiones de tu vida. Estás expresando un deseo de explorar lentamente el reino de tu subconsciente. Necesitas tomarte tiempo para disfrutar de los simples placeres de tu día.